ESPERANDO

Es extraño no encontrar palabras para mis incontables sensaciones aquí en un punto de este universo ajeno y propio a la vez, en el atrayente frío de las montanas que me guían en medio de mi inescrutable silencio. Y aun escucho tu mensaje inexorable, donde estas solo tú para colmar estas ansias no descubiertas por nadie.

Cada vez que pienso en que ya te encontré, al poco tiempo mi entendimiento revela que no es así. Es que es fácil reconocerte, tan distinto, tan único, no veo el momento de verte de nuevo como la primera vez, fuera de este tiempo y espacio, solos tú y yo.

Sin ti el mundo no deja de ser maravilloso, pero contigo descubriría lo magnánimo de vivir a tu lado. Hallarte ya no es un problema, ya no una incógnita, se que nos encontraremos cuando nuestros caminos se crucen, cuando el sol se ponga sobre nuestros rostros y nos veamos, allí finaliza gran parte de nuestro andar y comienza lo dulce de compartir nuestras vidas.

No eres ninguno de los que ahora conozco, eso esta claro. Y quisiera que fueras uno de ellos o todos a la vez, pero es mi soledad la que me hace pensar así, mi deseo por encontrarte ya, y solo cada uno de ellos me recuerda que nunca podrán ser como tú. Hállame ya, aquí sigo esperando.

1 comentario:

Jaime dijo...

Como una sombra
no como una luz
como una nube, quizás
húmeda, cálida en su frío penetrante
yo te abrazo
te hallo
vasto y umbrío por el goce oscuro de encontrarte
humedezco cada una de tus huellas
y me impregno en cada parte de tus dedos...
Fue un camino largo
un andar por mares tremebundos
hasta tu luz.

J.